Entre las crestas y el lago
En el puerto de la Forclaz, senderismo sobre Annecy
El amanecer aún es gris cuando Estelle y Pilou salen de Talloires. La carretera asciende en curvas cerradas hacia el puerto de la Forclaz, y en cada curva el lago de Annecy se despliega un poco más abajo, como un espejo tendido entre los relieves. No necesitan hablar mucho. Hace frío, han sacado los forros polares y el momento parece suspendido.
El Chalet La Pricaz: una parada sobre el lago
A pocos kilómetros de la salida, el Chalet La Pricaz aparece en una meseta, en la ladera de la montaña. Dejan las mochilas. Un chocolate caliente, las manos alrededor del cuenco y el lago allá abajo, que empieza a brillar bajo el sol. Es el tipo de pausa que no se decide de antemano: uno se detiene porque el lugar lo merece.
Pilou se pone el forro polar SWEECE sobre la primera capa durante la parada. No es una prenda técnica de montaña, sino un forro polar que se lleva en cualquier lugar, fabricado en Europa a partir de poliéster reciclado y con el grosor justo para una pausa en altura, cuando el cuerpo vuelve a bajar de temperatura.
Descenso hacia Talloires y el puerto: la caminata que termina con los pies en el agua
El descenso hacia Talloires sigue la ladera este, más resguardada. El sendero es técnico en algunos tramos, con las piedras mojadas por el rocío. La Chaqueta 3/4 GRAND TETRAS sigue siendo útil hasta el final del sendero, donde vuelve la luz y la temperatura sube de golpe. En el puerto de Talloires, se sientan junto al agua. El lago está azul, casi inmóvil. Es el mismo día, el mismo lago que habían visto dos horas antes desde allí arriba, pero desde aquí parece algo completamente diferente.