JOE METZGER đŸ‡«đŸ‡·

Transalpin y Estudiante GestiĂłn e ingenierĂ­a del medio ambiente

Joé forma parte de los Transalpinos, un grupo de tres estudiantes de agronomía y medio ambiente que llevan la montaña muy dentro de sus corazones.

Para su año sabåtico, se propusieron el desafío de cruzar los Alpes a pie, desde Niza hasta Liubliana pasando por Suiza e Italia. No solo querían hacer senderismo, así que pusieron este desafío al servicio de reflexiones que les son importantes.

Recorrieron estos 1700 km con, en sus mochilas, todo el material necesario para la realización de un documental sobre la percepción del lobo por parte de los actores de nuestras montañas.

ACTIVIDADES

Senderismo

¿Quién eres?

Me llamo Joé y soy originario de Marsella. Mi padre pasó mucho tiempo en los Alpes del sur, donde obtuvo su certificado de kayak y caminó y esquié un poco por todas partes en esas montañas. Desde que tuve edad, no dejamos de hacer viajes de ida y vuelta entre Marsella y los Alpes: se tomó el tiempo para transmitirme su pasión por la montaña. Mås adelante, abandoné råpidamente el esquí para dedicarme a la montaña en verano y sus paisajes llenos de colores.

En París, durante mis estudios de agronomía, conocí a Joseph y Jules, con quienes comparto el amor por la montaña. Tuvimos la idea de recorrer el macizo de un extremo a otro en 4 meses para descubrir todos sus paisajes. Como extra, nos interesamos en el problema del lobo que ha alterado el arco alpino durante unos treinta años. Nuestro documental se estrenarå en julio de 2025: ¥les mantendremos informados!

¥Cuéntanos tu mejor recuerdo de la travesía de los Alpes!

Bastante extraño, uno de mis mejores recuerdos es un colapso psicológico por parte de todo el equipo.

Si eres aficionado a la montaña, seguramente sabes que el año 2024 fue particularmente malo en términos de clima. Mala suerte. Allí, era 30 de mayo, llevåbamos 3 días bajo la lluvia y ese día, eståbamos bajo la tormenta desde hacía unas horas. Finalmente llegamos al final de la etapa en lo que se suponía que era un refugio, pero que en realidad era un establo abandonado y parcialmente impermeable a 1700 m de altitud. Nos acostamos, pero era imposible dormir por el ruido que hacía la lluvia sobre la chapa del techo. Milagro, la tormenta se detuvo alrededor de las dos de la mañana y logramos dormir hasta el día siguiente.
Sorpresa al despertar: había nieve por todas partes. La tormenta nunca se detuvo, solo dejó de hacer ruido

Y el hecho de que nos nevara tan tarde en el año y a tan baja altitud nos hizo perder completamente la cabeza. Y ahĂ­ estaban tres idiotas, solos, gritando contra el clima, en plena crisis nerviosa. Al final, logramos bajar al valle para quedarnos un tiempo, este episodio fue nuestra Ășltima gran sorpresa con la nieve.

ÂżCuĂĄles son tus proyectos?

Aunque originalmente el lobo era mĂĄs un pretexto para llevar a cabo el proyecto que otra cosa, nos apasionamos por esta problemĂĄtica. En seis meses, serĂ© ingeniero agrĂłnomo. La perspectiva de trabajar para la convivencia entre los grandes depredadores y la ganaderĂ­a pastoral me gusta mucho y lo pienso cada vez mĂĄs. Creo que aĂșn hay mucho por hacer para avanzar en estos desafĂ­os que combinan sociologĂ­a, polĂ­tica, economĂ­a y biologĂ­a. AdemĂĄs, la dimensiĂłn multidisciplinaria de estos proyectos me motiva especialmente.

¿Por qué la familia Lagoped?

Cuando los tres reflexionamos sobre lo que representaba este proyecto y sus valores, la primera idea que surgió fue que se podían hacer grandes viajes sin ir al otro lado del mundo. Entonces apostamos por equipo de montaña francés, producido localmente y que comparte nuestros valores: compromiso, compartir y respeto por el medio ambiente. Lagoped era para nosotros la marca de montaña ideal para acompañarnos en este proyecto. Así que formar parte de la Familia Lagoped es un honor y agradecemos calurosamente a todos los miembros de Lagoped que nos apoyan. 

Sus relatos