Adiós Héliski
Una nueva ley del 22 de febrero de 2022 refuerza la voluntad de limitar el ruido en la montaña y los desplazamientos motorizados. En los últimos años hubo un desvío respecto al heliesquí, que se colaba en las montañas francesas a partir de desembarcos en países fronterizos que aún lo autorizan a pesar de protestas cada vez más organizadas.
Se entiende la alegría de ser impulsado a gran altitud sin esfuerzo, pero sobre todo debe ponerse en paralelo con la molestia que genera el ruido incesante de los motores que hacen rotaciones cada 15 minutos. Para la fauna en primer lugar y también para los otros practicantes que suben por sus propios medios. Gracias a la acción de Mountain Wilderness Francia y de la FFCAM, la montaña vuelve a ser un lugar un poco más tranquilo para todos. ¡Aprovechémoslo!
Más detalles en el artículo de Mountain Wilderness.